VACUNAS (*)
Las vacunas son compuestos biológicos que aplicados a las personas sanas provocan la generación de defensas (anticuerpos) protegiéndolos ante futuros contactos con los agentes infecciosos contra los que fueron vacunados.
Importancia de las vacunas:
• Las vacunas protegen individualmente a la persona, pero además, la mayoría de ellas protegen también a la colectividad evitando o disminuyendo el riesgo de epidemias.
• Aunque los niños son los que reciben la mayoría de las vacunas, los adultos mayores también necesitan protegerse de enfermedades como: tétano, neumococo e Influenza. que en muchos casos son más graves que en los niños.
• Es necesario vacunarse antes de hacer un viaje prolongado o radicar fuera del país pues en cada lugar del mundo hay distintos programas de vacunación.
Tétanos: Es una recomendación para TODAS las personas no vacunadas, independientemente de su edad.
Influenza: Los síntomas pueden incluir fiebre, escalofríos, tos seca, dolor de garganta, congestión, dolor de cabeza, dolores musculares y fatiga y puede ser una amenaza para la vida en los adultos mayores. Se recomiendan la vacuna anual contra la influenza para todos los adultos de 50 años de edad y adultos mayores. Se debe recibir la vacuna antes que comience la temporada de frío de cada año.
Enfermedad Neumocócica:
Las personas asocian la enfermedad neumocócica con la neumonía, pero esta puede causar meningitis, infección de la sangre, y oído medio e infecciones sinusales. Se recomienda que las personas de 65 años de edad y mayores reciban la vacuna neumocócica. La mayoría de las personas
necesitan una sola dosis. Pero si recibió la vacuna hace más de cinco años y tenía menos de 65 años de edad cuando la recibió, puede necesitar una segunda dosis o de “refuerzo”. Generalmente no es necesario recibir más de dos dosis de la vacuna actual.
Control médico periódico
Es necesario el control médico periódico del adulto mayor saludable, para prevenir
y/o detectar precozmente patologías y para enseñarle a vivir sanamente. Se
recomienda por lo menos un control anual antes de los 70 años, y por lo menos
dos controles después de los 70 años. El objetivo fundamental es realizar acciones
de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.
El adulto mayor con afección aguda, sub aguda o crónica debe acudir al
establecimiento de salud para la atención del daño y/o otros identificados en el
proceso de la atención. El profesional de la salud explicará sobre el (los) daño(s)
identificado(s) y las recomendaciones que requiera; así como la periodicidad en
los controles.
(*) La Vacuna Antineumocócica, actualmente no está considerada en el calendario nacional de vacunación,
sin embargo se recomienda su administración si es necesario

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