• Los sentidos nos permiten percibir y disfrutar el mundo que nos rodea.
• En el proceso de envejecimiento se presentan alteraciones en los sentidos, por tanto
se necesitan desarrollar mecanismos que permitan superar los cambios y adaptarse a
ellos.
• Acuda al médico de acuerdo al problema que presenta.
LA VISTA:
• Es uno de los sentidos más importantes, nos permite percibir y disfrutar el mundo que nos rodea.
• Factores de riesgo: mala nutrición, infecciones del ojo, enfermedades crónicas (diabetes,
hipertensión).
Cambios Normales del Sentido de la Vista
• La disminución de la agudeza visual.
• Disminuye la percepción de los colores.
• Disminución de la capacidad para adaptarse a los cambios de luz.
• Disminución de la capacidad para localizar objetos o personas fuera del campo visual.
• Disminución de la producción de lágrimas y movilidad ocular.
Factores de Riesgo
• Mala nutrición.
• Infecciones del ojo.
• Enfermedades crónicas: diabetes, hipertensión arterial, etc.
Como autocuidarse:
• Mantener una iluminación adecuada en los diferentes ambientes del hogar.
• Evitar el cambio repentino de la oscuridad a la iluminación intensa.
• Aseo de las manos antes de tener en contacto con los ojos, y no introducirse objetos, ni
medicinas que no hayan sido prescritas por el médico.
• De usar anteojos, úselo en sus actividades diarias.
• Acuda anualmente a una revisión con el oftalmólogo.
• Utilice colores y contrastes en su medio ambiente para compensar la perdida de la
visión.
El OIDO:
Es el órgano que nos permite escuchar los sonidos y orientarnos a través de ellos, comunicarnos
e interrelacionarnos con los demás.
Cambios en la Audición
• Disminuye la capacidad de captar los sonidos, así como localizarlos y distinguirlos.
• Hay distorsión de los sonidos relacionados a la comprensión, peor si la conversación es
rápida.
Factores de Riesgo:
• Disminución de la audición por infecciones, por tratamientos prolongados con algunos
medicamentos. Exposición excesiva a los ruidos ambientales.
Como autocuidarse:
• No introducir objetos extraños en los oídos.
• Evitar la exposición a los ruidos.
• Acudir al control anualmente con el especialista.
• No aplicarse medicación a los oídos sin prescripción médica
OLFATO, GUSTO Y TACTO
Nos permiten percibir los olores y sentir el sabor de los alimentos y las cosas.
En las personas adultas mayores el sentido del olfato se hace menos intenso,
el sentido del gusto disminuye levemente para los sabores ácido y amargo,
se conserva el sabor de lo salado, y especialmente el dulce.
El sentido del olfato empieza a disminuir después de los 60 años de edad.
Factores de riesgo de daño al gusto y olfato:
• Edad.
• Infecciones de la nariz.
• Consumo de tabaco.
Como autocuidarse:
• Evitar exponerse a sustancias con olores o sabores irritantes.
• La ingesta de alimentos muy calientes ó muy frios.
• No introducir objetos extraños, y mantener siempre el aseo de la nariz y la boca.
EL TACTO:
Permite la comunicación con el medio externo mediante el contacto físico.
Es el nexo más importante entre nuestro organismo y el exterior. Permite a
las personas la percepción de muy finas e innumerables sensaciones, entre
ellas la presión, temperatura, dolor, aspereza o suavidad, dureza, etc. El
sentido del tacto se halla principalmente en la piel.
Receptores sensoriales.- Los corpúsculos de Pacini y Meissner son
recepctores de la presión y del tacto. Estos receptores sensoriales disminuyen
en un tercio en las personas adultas mayores, como consecuencia hay menor
percepción sensorial.
Factores de riesgo:
• Inmovilidad.
• Alteración de la termorregulación.
Como cuidarse:
• Usar crema hidratante y suavizantes, si está a su alcance.
• Evitar las quemaduras y cortes en los dedos y piel.
CUIDADO DE LA BOCA
La boca cumple importantes funciones como es la formación del bolo alimenticio
triturado por los dientes para una buena digestión; además ayuda a la buena
pronunciación y apariencia personal.
Factores de riesgo:
• Tabaco y alcohol.
• Mala higiene bucal.
• Mala alimentación.
• Hidratación inadecuada.
Cambios de la boca con el envejecimiento:
• Tiende a secarse por disminución de la saliva o por el uso de algunos
medicamentos.
• Desgaste de la superficie de los dientes, se vuelven quebradizos, amarillentos.
• Disminución de la sensación gustativa.
• Las encías se reducen. provocando sensibilidad en el cuello de los dientes y
predisposición a las caries.
• Menor capacidad de defensa frente a las infecciones.
• La ausencia de piezas dentarias condiciona alteraciones en la articulación de la
mandíbula (encías, dientes, hueso).
Cuidados de la cavidad oral:
Cepillarse los dientes y las prótesis con crema dental o bicarbonato después
de cada alimento. En caso de usar prótesis retirarla para lavarla cepillándola
adecuadamente, y en la noche mantenerla en un vaso con agua.
• Usar cepillo con cerdas suaves, y en buenas condiciones.
• Evitar introducir objetos punzocortantes en la cavidad oral que pueden producir
lesiones e infecciones.
• Es necesario el uso de prótesis dental cuando se han perdido los dientes naturales
para mantener la estética, nutrición, fonación y la salud en general.
• Si padece de disminución de saliva, evitar comidas ácidas o con especias (irritan
la mucosa), disminuir consumo de azúcares.
• Evitar el uso de prótesis mal adaptadas o en malas condiciones, evaluar su
cambio a partir de los 5 años de instalación en boca.
• Acuda al dentista al menos una vez al año o cuando presente algunas señales
de alarma.
Señales de alarma de enfermedad en la boca:
a) Encías rojas, dolorosas, sangrantes o inflamadas.
b) Mal aliento.
c) Sangrado de la cavidad oral al momento de cepillarse.
d) Dolor en los dientes.
e) Lesión en la boca sin causa aparente o que no se resuelve en dos semanas
de manera espontánea o después de eliminar su causa.
f) Infección de encías y dientes (aparición de abscesos en encías).
g) Movilidad de los dientes





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